Mayo 15, 2008 — La sociedad actual exige empresas y administraciones cercanas al ciudadano, dispuestas a trabajar por ellos, escucharlos e identificar sus necesidades; empresas que generen resultados crecientes, que sean creativas, innovadoras, transparentes, con responsabilidad social; empresas y gobiernos que tengan clara la importancia de su talento, ese recurso humano tan necesario para el desenvolvimiento efectivo de su organización.
Así pues, una de las tareas principales en las áreas de recursos humanos es proporcionar las capacidades humanas requeridas y desarrollar las habilidades de los trabajadores. No se debe olvidar que las instituciones dependen, para su evolución, primordialmente del elemento humano con que cuentan. Puede decirse, sin exageración, que una organización es el retrato de sus miembros.
Definitivamente una de las mejores inversiones que pueden realizar los directivos de las empresas y los líderes de gobierno, sin duda es la capacitación, necesitamos colaboradores mas preparados que puedan realizar mejoras en nuestros procesos y logren desarrollar sus potencialidades al máximo para desempeñar de la mejor manera posible sus funciones.
Hoy en día la capacitación realmente es diferente que en el pasado. Antes por lo regular eran temas rígidos y se enfocaban a impartir las herramientas técnicas necesarias para realizar un trabajo. En la actualidad, se busca que la capacitación logre un compromiso del trabajador para con su empresa.
La capacitación es parte fundamental en el refuerzo de los conocimientos del personal, se ha convertido en el centro de las estrategias laborales; puesto que con las nuevas tecnologías se requiere que los empleados realmente dominen sistemas clave en el desarrollo de las empresas; volviéndose de esta manera obligatorio para ellos afinar continuamente sus conocimientos.
Hoy la capacitación y el reconocimiento del saber del trabajador tienen un gran valor para las organizaciones. Una organización es competente, cuando tiene trabajadores competentes.
En el área gubernamental que es donde actualmente me desenvuelvo; se debe de buscar que la profesionalización de los servidores públicos sea un medio para mejorar el nivel de desempeño del aparato de gobierno, para lo que se necesita un programa de capacitación ambicioso dirigido a todos los niveles que conforman la estructura gubernamental y así ofrecer a los servidores públicos, sin excepción, la oportunidad de actualizar sus conocimientos, desarrollar nuevas habilidades con gran contenido práctico y aprovechar las herramientas más modernas, para incentivar la superación personal y elevar la calidad de su desempeño.
En resumen, dejemos atrás el concepto tradicional de capacitación y entendamos de una vez por todas la importancia de la misma; viendo esta como una inversión y no solamente como un gasto y una perdida de tiempo. En realidad, la capacitación podría lograr los cambios que las personas tanto esperan en sus empresas, puesto que sabemos que actualmente no solamente se imparte con la finalidad de desarrollar alguna habilidad técnica sino también con la finalidad de formar trabajadores a tal grado que sean capaces de resolver problemas por ellos mismos.