Liderazgo y Vocación de Servicio
Por: Alumnos MLD
Graciano Miranda R. y Arnoldo Encinas R.
 | | No hay un verdadero liderazgo si no hay vocación de servicio. | Para empezar a hablar de liderazgo es necesario definir con claridad que es lo que esto significa, y así evitar las ambigüedades que se presentan comúnmente en este tema. La Real Academia Española define liderazgo como un sinónimo de "liderato" y al mismo tiempo define "liderato" como lo condición o ejercicio de líder. Resulta por de más importante investigar el origen de esta palabra. En la misma página web de esta organización se define líder como "persona a la que un grupo sigue reconociéndola como jefe u orientadora" y también se explica que proviene de un término anglosajón que es "leader". En otros medios electrónicos podemos encontrar que ésta a su vez se deriva del vocablo noruego antiguo "laidjan" que significa "ir" y "hacer ir", y es ésta raíz la que invita a pensar que el verdadero liderazgo debe de estar basado en resultados y en el "hacer" de las cosas.
Pero ¿a que "hacer" del líder nos referimos? Bajo esta definición de la Real Academia, entenderemos que el hacer de un líder es a través de las personas, ya que es estrictamente necesario el factor humano para verdaderamente referirnos al liderazgo.
Entonces, ¿el solo hecho de que alguien haga "hacer" las cosas (valga la redundancia) es suficiente para que esto sea liderazgo?, lógicamente la respuesta es No. Esto debido a que el ejercicio del liderazgo lleva consigo mismo el convencimiento de los liderados para hacer las cosas. Si no es así estaríamos hablan de manipulación o engaño.
A un líder lo hacen evidente sus seguidores, dado que si no hay seguidores, pues no hay líder, luego entonces, el líder se debe a sus seguidores, pero no de cualquier forma, solo se debe a ellos porque él representa el "hacer" de los intereses de los liderados, es decir se debe, porque él "hará" que ellos satisfagan sus intereses.
Si no existe compromiso de quien dirige un grupo con los intereses de los dirigidos, a esto no se le puede llamar liderazgo, en cambio el verdadero liderazgo es cuando quien dirige tiene presente que se debe a sus seguidores y satisface los intereses de de sus liderados.
De esto se pueden dar infinidad de ejemplos: El entrenador que hace a su equipo ganar, el empresario que ofrece un empleo digno y bien remunerado, el sacerdote que da auxilio espiritual, el maestro que educa a sus alumnos, etc. cuando el entrenador no hace ganar al equipo, el empresario no ofrece bienestar, el sacerdote no da esa asistencia espiritual o el maestro no educa a sus alumnos, el liderazgo cambia de ocupante, e inmediatamente se convierte en líder quien sí logra representar que se cumplan estas expectativas.
El líder es entonces el que representa y logra que los intereses de los liderados sean satisfechos, pero ¿esto es propio del llamado a hacer líder?
Si en efecto existen tantas similitudes entre distintos grupos de personas, tales como preferencias, características psicológicas, ideología, etc. existen también diferencias, y una de esas diferencias es la vocación. No se sabe si es genético, no se sabe si es el destino, pero cada persona tiene un llamado a desempeñarse haciendo algo y mientras esto no lo logre, no se sentirá realizada como tal.
Un tipo de vocación es el dirigir a los demás y solo muy pocas personas se desempeñan dirigiendo a otras profesionalmente, tal vez algunas personas dirijan sus familias, sus empleados, o simplemente dirigen a alguien, pero esta dirección es meramente circunstancial, no es que dirijan porque de esa forma se sienten realizados, en cambio las personas que tienen como vocación el dirigir a las demás personas tienen frete a ellos un gran reto, el cual es el dirigir de la mejor manera.
Por otra parte existen las personas que tienen deseos de dirigir a otras o simplemente hacerse llamar lideres, este interés puede estar presente por otras circunstancias pero no necesariamente por vocación, tal vez sea por necesidad en su trabajo, por alcanzar un acenso, por imposición de alguien, por cumplir con la sociedad, o quizá sea por subsanar algún complejo o capricho, pero eso no es vocación. Es por vocación cuando estas dispuesto a hacerlo por el mismo hecho de hacerlo y no por los beneficios que traerá. El mayor beneficio de seguir nuestra vocación es el mismo placer que nos brinda el simplemente cumplirla.
Si un líder esta dispuesto a satisfacer entre otras cosas las necesidades o intereses de sus seguidores, luego entonces quien ve por los intereses y las necesidades de lo demás es alguien que gusta por servir y eso es también un llamado.
Algunas personas tienden por la necesidad de ayudar a los demás, sin preguntarse que beneficio tendrán a cambio, y a la primer oportunidad de servir a alguien lo hacen. Hay en cambio otro tipo de personas a las cuales les pesa el ayudar a los demás y solo lo hacen si hay un interés o un beneficio de por medio; y cuando se ven obligados a ayudar sin que haya beneficio, sienten que están perdiendo o simplemente buscan como justificarse para no brindar esa ayuda. Lo importante es enfocarnos en las personas que se interesan en ayudar o servir a los demás; sobre todo si los que creemos que estamos llamados para ser líderes tenemos antes que nada este otro llamado de servicio. Si no es así, no tenemos el llamado a ser líderes y tendremos que replantear nuestra verdadera vocación.
Cuando hablamos de servicio lo que hay que tener presente siempre es que servir no es aprovecharnos de los demás, sino que los demás aprovechen lo que nosotros podemos brindar, servir no es engañar a hacer creer que estamos sirviendo es brindarle a los demás un verdadero beneficio.
Teniendo presente lo que es vocación y específicamente vocación de servicio, vemos entonces que la vocación de liderazgo es solo una acentuación de la vocación de servicio, el liderazgo es parte de la vocación de servicio. Se puede servir de diferentes formas dependiendo de los recursos con los que se cuente, algunos con su fuerza, algunos con las palabras, algunos con el conocimiento, algunos con una gran parte, algunos con una modesta ayuda, pero el servir se hace de diferentes formas, solo una de esas formas es el liderar.
Solo se puede liderar si hay voluntad de servir, solo se puede liderar si nuestra vocación es servir a los demás.
No hay un verdadero liderazgo si no hay vocación de servicio.
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